sábado, 21 de junio de 2008

DE CÓMO EL VIEJO TONTO REMOVIÓ LAS MONTAÑAS

Las montañas Taihang y Wangwu tienen unos setecientos li de contorno y diez mil ren de altura.
Al norte de estos montes vivía un anciano de unos noventa años al que llamaban El Viejo Tonto. Su casa miraba hacia estas montañas y él encontraba bastante incómodo tener que dar un rodeo cada vez que salía o regresaba; así, un día reunió a su familia para discutir el asunto.
- ¿Y si todos juntos desmontásemos las montañas? – sugirió –. Entonces podríamos abrir un camino hacia el Sur, hasta la orilla del río Hanshui.
Todos estuvieron de acuerdo. Sólo su mujer dudaba.
- No tienen la fuerza necesaria, ni siquiera para desmontar un cerrejón – objetó –. ¿Cómo podrán remover esas dos montañas? Además, ¿dónde van a vaciar toda la tierra y los peñascos?
- Los vaciaremos en el mar – fue la respuesta.
Entonces el Viejo Tonto partió con sus hijos y nietos. Tres de ellos llevaron balancines. Removieron piedras y tierra y, en canastos los acarrearon al mar. Una vecina, llamada Jing, era viuda y tenía un hijito de siete u ocho años; este niño fue con ellos para ayudarles. En cada viaje tardaban varios meses.
Un hombre que vivía en la vuelta del río, a quien llamaban El Sabio, se reía de sus esfuerzos y trató de disuadirlos.
- ¡Basta de esta tontería! – exclamaba –. ¡Qué estúpido es todo esto! Tan viejo y débil como es Ud. no será capaz de arrancar ni un puñado de hierbas en esas montañas. ¿Cómo va a remover tierras y piedras en tal cantidad?
El Viejo Tonto exhaló un largo suspiro.
- ¡Qué torpe es Ud.! – le dijo –. No tiene Ud. ni siquiera la intuición del hijito de la viuda. Aunque yo muera, quedarán mis hijos y los hijos de mis hijos; y así sucesivamente, de generación en generación. Y como estas montañas no crecen, ¿por qué no vamos a ser capaces de terminar por removerlas?
Entonces El Sabio no tuvo nada que responder.
Lie Zi
Comentario:
Siempre encontraremos personas cortas de mente que no ven mas alla del dia de hoy, en esta fabula el Tonto no era tan tonto, tuvo una vision de lo que seria mejor al eliminar esas montañas y paso esa vision a sus familiares, como todo gran proyecto es algo que no se hace de la noche a la mañana, hay que trabajar duro y constantemente para poder ¨mover una montaña¨.

6 comentarios:

Terox dijo...

El cuento está bonito, pero... ¿no hubiera sido más fácil mudarse al otro lado de la montaña?

Andres dijo...

Terox estas pensando igual que el sabio, no estas viendo mas alla del hoy, lo simple es no hacer nada.

Terox dijo...

No Andres, lo simple es mudarse.

Andres dijo...

Lo mas simple es mudarse comparto contigo, pero no siempre lo mas simple es lo mejor a largo plazo, y eso es lo que cuesta poder ver el largo plazo, algo que trato y cuesta mucho realizar.
Saludos

andrés dijo...

Tuvo una vision a largo plazo y pensando en el bienestar de la mayoria. Mudarse? Pues si tambien. Ambos caminos son validos y siendo honesto... yo le diria "no jodan, a mudarse carajo!" jeje

TicoExpat dijo...

Este cuento ilustra perfectamente la vision china: el esfuerzo que se hace a favor de los hijos, para que lo disfruten las generaciones futuras, y la conciencia de que el trabajo no es de hoy y manan, sino siempre y constante, para que de fruto.